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     Hurgando en los recuerdos, la verdad desde muy pequeño me veo entre monjas, curas y gente de fe, tuve el privilegio de conocer a Madre Carmen, pero también de casi ser parte de su familia; he podido conocer cardenales, papas, seminaristas monjas y curas de profundidad espiritual inigualables.


     Desde que la consciencia y libertad de la madurez lo fue permitiendo me fueinteresando mucho el mundo espiritual y agradezco haber tenido a los guías, tutores y directores espirituales que pude tener en diferentes momentos de mi vida; tuve el privilegio de conocer al superior de varias congregaciones, al máximo del tribunal eclesiástico romano, al secretario de estado, el cardenal Ratzinger fue gentil y muy aleccionador en mi estudio se grado y así casi todos los distinguidos con el rango escarlata.


     Mérida siempre fue parte de nuestros afectos y temporadas vacacionales, allí estuvo por años el querido Baltazar Enrique hoy nuestro Cardenal Rociero y allí conocimos la feria del sol y nos reencontramos con la virgen del Rocío, una virgen alegre flamenca, cercana y madre de un pueblo absolutamente  fiel a sus tradiciones, respetuoso de sus mayores, temerosos de Dios y buenas personas.


     La Virgen es una sola, como siempre repitió el cardenal  Lebrún, pero la del Rocío es especial.  Por muchos años se celebró el día de su natividad, posteriormente el día de la promulgación del dogma de fe el ocho de diciembre. En la Rue de Bac en Paris, cuando Catalina Laboure le preguntó quien era, ella simplemente respondió: yo soy la Purísima e Inmaculada Concepción de María y finalmente, cuando el sevillano Fray Juan Ramos de Lora  fue nombrado el primer obispo de la recién creada diócesis de Mérida, el la nombró su patrona; solo que después de la promulgación de la Bula Pontificia Ineffabilis Deus, el concepto se hizo más claro y el arzobispo coadjutor de Mérida y posterior Arzobispo de Caracas y primer cardenal venezolano Monseñor José Humberto Quintero  pidió y sugirió gentil pero contundentemente que se excluyera o apartara a la "Purísima e Inmaculada" de fiestas y templetes que desde finales del siglo XVIII se hacían en su honor y así en 1969 su feria cambió el nombre de Feria de la Inmaculada a Feria del Sol. 


     Bendiciendo las arenas de la monumental Román Eduardo Sandia, no solo despeja la plaza y bendice la feria como una salida honrosa a la solicitud del señor comisario general arzobispo coadjutor y posterior cardenal sino que se ha enraizado en el corazón de fieles creyentes o no.


     En Mérida la Virgen del Rocío que además es Purísima e Inmaculada y basta con ir al 29 de Junio de 1653 para encontrar vínculos, es la patrona de la feria y para los que somos taurinos es muy especial. Allí la conocimos y por ella nos hicimos más marianos aún creando una hermandad canónicamente establecida para profundizar y dejar clara la devoción ante el secretismo competitivo, absurdo excluyente y segregacionista ista de otros fieles que difieren en criterio y utilizan la "supuesta devoción" con fines económicos y otras practicas muy alejadas de la realidad devocional, por eso con mis hermanos y amigo smás cercanos cree la humilde fervorosa paciente y caritativa hermandad de Nuestra Señora del Rocío ROcIEROS DE CORAZÓN.